Wednesday, November 23, 2005

Historia de la Cometa

Aunque su origen es incierto, se supone que las cometas nacieron en China hace de más de 2.500 años. Hay varias leyendas acerca de su origen: un sombrero de bambú de un campesino llevado por el viento, la vela de un navío o tal vez la obra del filósofo Mo Ti, que construyó una cometa con forma de ave que estuvo volando tres días como los pájaros.

Lo cierto es que volar cometas era un ejercicio de meditación para los chinos. Pero, además de estos usos lúdicos o religiosos, las cometas fueron utilizadas -como también lo harían en la Polinesia años más tarde- como arte de pesca, atando un anzuelo con un cebo a una cometa que después se soltaba desde una barca, teniendo cuidado de situar el artefacto a suficiente distancia de la sombra que proyectaba el bote, para engañar a los peces.

Los chinos también encontraron aplicaciones militares a este objeto, que podían ser desde hacer señales en el campo de batalla, a medir la distancia a un campamento sitiado e, incluso, en algunas crónicas se habla de que hubo hombres que volaron en estos objetos sobre ciudades sitiadas.

La cometa se extiende desde China por toda su área de influencia; así, aparece en países del sudoeste asiático como Corea, el archipiélago Malayo, Indonesia y Birmania, y también en Japón y la India. Se desconoce cuándo tuvo lugar esta expansión, pero si es probable que tuviera lugar en un corto espacio de tiempo, ya que la cometa pronto empieza a ser difundida por la Polinesia, llegando a ser conocida en lugares tan al este como la isla de Pascua. De igual forma, a través de la India, se extiende hacia el oeste hasta la península arábiga y el norte de África.

En Europa la cometa se conoció antes del siglo XVI por tres vías: las invasiones mongolas, las rutas comerciales por el Cabo de Buena Esperanza y los contactos con el mundo árabe. La historia europea de la cometa empieza con los llamados Dracos o catavientos en forma de dragón que se empleaban como estandartes en los últimos días del Imperio Romano. Estos objetos consistían en un saco cilíndrico de boca ancha que tenía la apariencia de dragón u otro animal fantástico y que se llevaba atado en lo alto de un mástil. Al llenarse de aire se hinchaba, ondeando al viento sobre los jinetes en las batallas. Su fin era el de causar terror al enemigo en la batalla y actuar como grímpola o gallardete que permitía a los arqueros conocer la dirección del viento.

Ya en el siglo XIV aparece una descripción detallada de una cometa con forma de dragón en varios documentos de la época, como el tratado de tecnología militar Bellefortis (1405) de Conrad Kieser o en un manuscrito de 1430 que se conserva en Viena. Pero es a finales del siglo XVII cuando la cometa se hace enormemente popular en toda Europa, si bien circunscrita al ámbito infantil, como pasatiempo o en espectáculos pirotécnico. Su potencial científico no se reconoció hasta bien entrado el siglo XVIII, excepción hecha de algunos experimentos no documentados que hizo Isaac Newton, referentes a los aspectos geométricos de las formas de las cometas. Otro de los científicos que experimentó con cometas fue Benjamin Franklin quien, un tormentoso día de junio de 1752, se encontraba realizando ensayos con electricidad. Cuando elevó hacia el cielo su famosa “cometa eléctrica” con una llave atada a la cuerda, comprobó que se producían descargas eléctricas, lo cual le permitió demostrar la naturaleza del rayo y, subsiguientemente, inventar el pararrayos.

A pesar de estos precedentes, las cometas no se emplearon de forma regular para elevar instrumentos en observaciones meteorológicas hasta el siglo XIX. De esta época datan los inventos de William A. Eddy (1891) y L. Hargrave (1894), que supusieron una revolución en cuanto a su uso en el estudio de la atmósfera. El primero fabricó una cometa de tipo convencional con el larguero arqueado hasta formar un ángulo diedro, lo que le permitía volar sin cola; la cometa del segundo era una estructura tridimensional consistente en dos cajas conectadas entre sí con los extremos abiertos.

A finales de siglo XIX y principios del XX, coincidiendo con el desarrollo de la aviación, se inventaron sistemas con fines militares para elevar observadores en el campo de batalla. Éstos consistían en trenes de grandes cometas a los que se les colgaba una cesta, de la cometa o de su hilo, para albergar al observador. Tuvieron más o menos éxito, pero al final resultaron más eficaces los globos. El sistema que más posibilidades tuvo, adoptado incluso por la Armada y ejército británico, fue el que empleaba la cometa ideada por el pionero de la aviación Samuel Franklin Cody (1903), que estaba formada por dos celdas dobles de Hargrave adosadas entre sí y provistas de alas angulares.

En la primera década del siglo XX, Alexander Graham Bell experimentó con cometas para desarrollar una máquina voladora que pudiera ser tripulada. Construyó enormes cometas formadas por un gran número de celdas tetraédricas. En 1907 construyó una de 3.393 celdas que, arrastrada con un barco de vapor, se elevó 50 metros del nivel del suelo. Otras construcciones tetraédricas más grandes, equipadas con motor, no dieron el resultado deseado, así que, en 1909, prefirió dedicarse a otras actividades.

Tras la Segunda Guerra Mundial, el ingeniero americano Francis Rogallo desarrolló una cometa que abrió camino a la nueva forma conocida como semiflexible, caracterizada porque adquiría su forma gracias a la combinación de la acción del viento y un sistema de seis bridas. La NASA se interesó por la idea de Rogallo, que pensaba emplear como paracaídas en la reentrada de cápsulas espaciales. Los actuales planeadores de ala delta y las cometas acrobáticas de dos hilos son dos consecuencias de estas investigaciones.

En el año 1963, el americano Domina C. Jalbert se inspiró en el ala de su avión para el diseño de una cometa flexible (parafoil) que tenía todas las ventajas de los principios aerodinámicos de las alas rígidas, pues la cometa no necesitaba de ninguna varilla, y conseguía su forma y rigidez de vuelo por medio de unas bolsas internas que se hinchaban con el viento, lo que le daba una forma alar de gran estabilidad y una gran fuerza de sustentación.

Hoy en día la aparición de las cometas acrobáticas de dos, tres y cuatro hilos y las cometas de tracción han dado popularidad a la misma, como deporte y diversión.

Clases de cometas

Las cometas, por su número de hilos, se pueden clasificar en dos tipos:

-Cometas de un hilo o cometas estáticas: aquellas que permanecen estables en el aire alrededor de una posición de equilibrio. Necesitan un solo hilo para su control.

-Cometas deportivas (acrobáticas y de tracción): las que posen más de un hilo - dos, tres y cuatro-, por medio de los cuales se puede dirigir a la cometa en su vuelo.

Dos Hilos: Su forma de volar es sencilla, cuando se tira de uno de los hilos, la cometa se desvía hacia el lado que se ha tirado. Para recuperar su equilibrio, se tira del hilo contrario.
Esta forma de manejo es común a todas las cometas de dos hilos.

Tres Hilos: Para poder manejar esta cometa se usa un mando con forma triangular o de "Y", pudiéndose controlar con una sola mano.

Cuatro Hilos: Aparte de un modelo inventado en 1822, las cometas de cuatro hilos son relativamente recientes. Destacando dos tipos fundamentales:

Modelo Revolution y similares: La Revolution es la más popular de las cometas de cuatro hilos. Consiste en una varilla horizontal, de la cual suspenden dos velas triangulares. Un par de hilos se enganchan a cada triángulo, uno abajo y el otro en la mitad de la varilla que los atraviesa. Cada par de hilos es controlado por un mando, girando los mismos se consigue variar el ángulo de ataque de cada triángulo, haciendo que la cometa gire a izquierda y derecha e incluso se quede suspendida inmóvil en el aire.

Parafoil de cuatro hilos o Quadrifoil: Los Quadrifoil son similares a los "Flexfoil", con la diferencia de que un grupo de bridas están atadas en la parte posterior de la vela. Estas bridas se unen en cuatro grupos, los cuales se controlan con dos mandos, como las otras cometas de cuatro hilos.



Atendiendo a su forma las cometas de un solo hilo se pueden clasificar en:

-Planas: formadas por un armazón plano recubierto con la vela, que necesita de una cola para su estabilización.

Diamante: Esta es la forma con que popularmente se reconoce a las cometas, su origen lo podemos fijar en extremo oriente.Fue introducida por los comerciantes en Europa, a través de la Ruta de la Seda.
En 1634 se describe en el libro The Mysteryes of Nature and Art del autor inglés John Bate como instrumento de entretenimiento, colocándole en la cola tracas y fuegos de artificio.

Pera Inglesa o de Punta arqueada: Originaria de la isla de Java, se hicieron populares en Europa gracias a los comerciantes portugueses. Llegó a ser muy popular en la Inglaterra del siglo XIX.
En 1826 el inventor inglés George Pocock empleó un tren de dos de estas cometas como método de tracción para arrastrar carricoches y barcos.

Rectangular o Della Porta: En 1589, en el libro del italiano Giambattista della Porta titulado Magiae Naturalis, se describe un tipo de cometa plana con una triple brida, inspirada en diseños chinos, describe el uso para elevar fuegos artificiales, para ello la decora con forma de dragón.

Yakko, Sode o Kimono: Es un diseño original japonés. La forma de enganchar la brida deforma la estructura dándole estabilidad.

Puerta de Granero: Cometa empleada en el siglo XIX por el científico Alexander McAidie para elevar instrumentos meteorológicos en el Observatorio de Blue Hill, cerca de Harvard (USA).
Su forma, parte de una cometa cuadrada della Porta, en la que se ha añadido una tercera varilla.

Hexagonal y Formas Geométricas: La forma hexagonal es, junto con la diamante, la más popular.Una buena cola le proporciona una magnífica estabilidad. Es la forma tradicional de la MILOTXA valenciana y de las cometas que se vuelan en las islas Bermudas.
De origen oriental, son la base de infinidad de formas geométricas ( poliedros y estrellas).
En Guatemala, el día de Todos los Santos se vuelan grandes cometas de forma multipoliédrica (de doce a catorce lados) casi circulares, para recordar a los espíritus de los muertos.

Serpientes y Ciempiés o Dragón Chino: La cometa Serpiente originaria de Tailandia y Camboya, está formada por una cabeza, que es una cometa plana en forma de arco con una inmensa cola de gran longitud que recuerda a esos reptiles. En el siglo XV es descrita por Conrad Kyeser en su tratado sobre tecnología militar Bellifortis (1405) como estandarte o pendón. Una descripción más detallada se encuentra en un manuscrito del año 1430 que se conserva en Viena, detallando la forma de construir el armazón de la cabeza así como las telas a emplear como vela. La brida de estos tipos de cometa es como la della Porta.
Las formas de animales han fascinado a los constructores de cometas de todo el mundo. Una variante de estas formas es el ciempiés o dragón chino, que no es otra cosa que un largo tren de cometas circulares de tamaño decreciente unidas unas a otras.

Delta: La cometa delta, denominada así por su semejanza con la cuarta letra del alfabeto griego, tiene su origen en los experimentos llevados a cabo en los años cincuenta por el ingeniero americano Francis Rogallo, para desarrollar un paracaídas para frenar las cápsulas espaciales en su reentrada en la atmósfera. Fruto de los mismos son los actuales planeadores de ALA DELTA. Esta cometa posee una gran estabilidad debido a su quilla, que le hace mantener un vuelo pausado con vientos ligeros.

-Curvadas o de ángulo diedro: originarias de la isla de Java, se caracterizan por no tener cola. Su estabilidad se consigue por la forma que se produce al arquear el travesaño horizontal.

Cometa de Eddy (Malay): En el siglo XIX W. Eddy rediseñó este tipo de cometa para utilizarla como cometa meteorológica, con el fin de evitar los enredos que se producían en los trenes de cometas planas con colas.

Reproducción de la patente original de la cometa de Eddy (1900)

Rokkaku y el "Levitor" de Baden-Powell: La Sanjo-Rokkaku es la cometa curvada tradicional en Japón. Se usa como cometa de combate, construida con bambú y seda profusamente decorada, se vuela por equipos y el fin de la batalla es abatir las cometas de los otros equipos.
Basándose en esta forma hexagonal curvada en el siglo XIX B.F.S. Baden-Powell, hermano del fundador de los Boys Scouts, diseñó una cometa denominada "Levitor". Una "Levitor" de 11 m. de altura, volando en tren de cuatro a seis de ellas en función del viento, lograba elevar a una persona, para su utilización en la observación de artillería. El "Levitor" se diferencia de la Rokkaku en que las varillas longitudinales no se encuentran curvadas, sino que ellas mismas se doblan bajo la acción del viento.

Cometas de Combate: La cometa de combate india (primera) y la japonesa Nagasaki Hata (segunda), son cometas inestables y al soltarlas al vuelo tienen tendencia a girar sobre el eje del hilo. Al estirar el hilo, debido a la disposición de las bridas se abomban por la acción del viento estabilizándose y siguiendo la dirección hacia la que apunta el vértice superior, así con maniobras del hilo de tirar/aflojar/tirar se controla su vuelo con el fin de hacer caer o derribar la cometa del contrincante. Estas cometas se construyen de bambú y papel de seda o similar.

Cometa Diédrica Roller: La Cometa diédrica Roller posee una gran estabilidad debida a su forma de quilla. Esta cometa fue diseñada por Alick Pearson constructor de cometas inglés del siglo XIX.

Cometa Tetraédrica: La cometa tetraédrica se puede clasificar entre las celulares o como diédrica. Esta compuesta de múltiples celdas con forma de tetraedro revestido por los dos lados.

-Cometas de caja o celulares: estructuras tridimensionales consistentes en varias cajas conectadas entre sí con los extremos abiertos.

Cometas de caja o de Hargrave: En 1893 Lawrence Hargrave en Australia inventa la cometa de caja o celular, su gran capacidad de sustentación y estabilidad se debe a su estructura formada por dos pares de planos rectangulares colocados perpendicularmente . Será la base de diseño de la mayoría de las cometas que se emplearían en observaciones meteorológicas, en sistemas para elevar a personas y base del desarrollo de los primitivos aviones, a finales del siglo XIX y principios del XX.

Plano original de la cometa de Hargrave

Partiendo del original diseño de Hargrave la cometa sufre múltiples modificaciones, sobre todo con la adición de alas y nuevas geometrías, naciendo otro tipo de cometas denominadas a veces como Compuestas.

Cometa de Cody: A finales de siglo XIX y principios del XX, coincidiendo con el desarrollo de la aviación, se idearon sistemas para ser usados por los militares con el fin de elevar observadores en el campo de batalla, como se ha comentado en la cometa "Levitor". Estos sistemas consistentes en trenes de grandes cometas tuvieron más o menos éxito, pero resultaron al final más eficaces los Globos y esto unido a la inmediata aparición de los aviones ( vuelo de los hermanos Whight en 1903) los dejó en desuso.
El sistema que más posibilidades tuvo e incluso adoptó la Armada y Ejército inglés fue el que empleaba una cometa inventada por Samuel Franklin Cody. Ésta se ve en la figura y consiste en dos celdas dobles de Hargrave adosadas, provistas de alas angulares. Lo original de la construcción es que tan sólo hacen falta dos varas en diagonal para tensar el conjunto.

Cometa Conyne: La cometa Conyne, también denominada "cometa militar francesa", ya que fue utilizada por el Ejército francés como sistema para elevar observadores, es una cometa de caja triangular a la que se le han añadido unas alas, fue patentada en 1902 por el americano Silas Conyne.

Una modificación de la Conyne es la de añadirle las alas al estilo de una Delta, con lo que se consigue un vuelo más estable.

Otros modelos celulares

Cometa compuesta de Peter Lynn

Cometas celulares con forma de estrella

Cometa aerolito o copo de nieve

Circoflex: Es hasta ahora el más reciente desarrollo en el mundo de las Cometas celulares, debido a los holandeses Helmut Schieffer y Ton Oostveen, quienes la presentaron en el Festival de Dieppe en 1996. Consiste en una cinta o anillo cuyo borde de ataque posee un varilla flexible, que junto con una serie de bridas estratégicamente colocadas adquiere en vuelo la forma circular.

-Semiflexibles: cometas con o sin varillas, con una vela flexible, que adquieren su forma por la acción del viento.

Cometa de Rogallo: Tras la II Guerra Mundial el ingeniero americano Francis Rogallo, desarrolló un tipo de cometa que abrió camino a un nuevo tipo de forma, la conocida como semirrígida. La característica de esta cometa es que adquiere su forma por la combinación de la acción del viento y un sistema de seis bridas.Con lo que se consigue un ala estable y un gran coeficiente de planeo. La NASA se interesó por la idea de Rogallo, para ser empleada como paracaídas en la reentrada de cápsulas espaciales. Fruto de estas investigaciones son los Planeadores de Ala Delta y la forma de las cometas acrobáticas de dos hilos.

Reproducción de la patente original de la cometa de Rogallo (1951)

Cometas Trineo: La cometa trineo o SLED fue desarrollada por William M. Allison en 1950, consta de dos largueros, una vela flexible y dos bridas, adquiriendo su forma por la acción del viento. En los últimos años han aparecido una serie de variaciones de la cometa trineo, en las que se han sustituido los largueros por dos tubos, que al inflarse de aire dan rigidez a la forma lo que le permite volar. Estas cometas que carecen de partes rígidas, pueden plegarse y caben en el bolsillo, como contrapartida necesitan más viento para volar, pues deben inflarse los tubos.

-Parafoils: este tipo de cometas no necesita de ninguna varilla, su forma y rigidez de vuelo se consiguen por medio de unas bolsas internas que se hinchan con el viento, lo que permite obtener una forma alar de gran estabilidad y una gran fuerza de sustentación


-Rotor: cometas que son básicamente un autogiro sin motor. Su principio de funcionamiento se basa en que un cuerpo en rotación inmerso en una corriente de aire, además de ser arrastrado por la misma, experimenta una fuerza de sustentación vertical hacia arriba.

Las cometas deportivas atendiendo a su estructura pueden ser con armazón y tipo flexibles.

Usos de la cometa

Aparte de su uso como juguete y entretenimiento, las cometas han tenido, entre otras, las siguientes aplicaciones a lo largo de su historia.

Las cometas como arte de pesca

Desde China hasta las islas de la Polinesia, la cometa se ha utilizado para pescar. Fabricada con hojas de plantas, se hace volar a una altura considerable, desde la orilla de la playa o de una canoa. En la parte inferior de la cometa cuelga un hilo distinto al que controla el vuelo, que desciende hasta la superficie del agua, en cuyo extremo se ata el anzuelo.

Cometas de salvamento marítimo

Una de las múltiples aplicaciones de las cometas durante el siglo XIX fue la de salvamento marítimo. Puesto que la mayoría de los naufragios ocurrían cerca de la costa, era factible emplear una cometa para tender un cabo entre el barco y la costa y, así, rescatar a los náufragos.

Cometas meteorológicas

También en el siglo XIX se emplearon regularmente cometas para elevar instrumentos en observaciones meteorológicas. Usando cometas individuales o formando trenes de hasta ocho cometas se logró alcanzar alturas de hasta 9740 metros. La aparición de los primeros aviones y la mejora de los globos sonda hicieron que las cometas entraran en desuso. Se dejaron de utilizar en la década de los años treinta del siglo XX.

Fotografía aérea con cometas

Antes de la aparición de los aerostatos y los aviones se emplearon cometas para realizar fotografías aéreas. El sistema era tan simple como colgar en una cometa o en su hilo una cámara fotográfica, con un mecanismo remoto, que disparaba la cámara mientras estaba en el aire.

Cometas y radio

El 12 de diciembre de 1901, Guglielmo Marconi usó una cometa para elevar una antena a una altura de 122 metros en la primera transmisión de radio transatlántica desde Poldhu (Inglaterra) a San Juan de Terranova. Durante la Segunda Guerra Mundial se empleó una cometa del tipo caja rectangular como equipamiento de los botes salvavidas de los aviones. Ésta se empleaba para tender un cable que se utilizaba como antena de un radiotransmisor de socorro.

Cometas militares

Las cometas se han empleado con fines militares desde épocas remotas en China y Japón. Los estrategas encontraron un valioso elemento auxiliar en la cometa, de la cual hicieron uso en la transmisión de señales de día y noche, para medir distancias y, por supuesto, para la elevación de observadores humanos, en clara competencia con los globos a finales del XIX. Los servicios de aerostación militar de algunos países dispusieron de cometas en sus equipamientos, dado que éstas son más fáciles de transportar y, bajo ciertas circunstancias meteorológicas, son más estables que los globos. Si bien el avión dejó obsoletos estos sistemas, en 1943, durante la Segunda Guerra Mundial, los submarinos alemanes empleaban un autogiro sin motor para observación -el observador se sentaba en el aparato y volaba al ser arrastrado por el submarino, elevándose sobre la superficie del mar-, al que los alemanes denominaron Focke Achgelis FA330. En esta guerra también se emplearon cometas como blancos en prácticas de tiro y como barreras antiaéreas.

Otros usos


Otras aplicaciones de las cometas son con fines publicitarios, para elevar carteles y anuncios, como elemento de tracción de carricoches y barcos, para transportar los cables-guías para la construcción de puentes, elemento de experimentación de los primeros aviones, etc.